lunes, 20 de julio de 2026

Los policías son trabajadores

 

 


Por Julio Conesa.

 

Una obviedad que debería resultar ocioso mencionar: la policía está formada por personas al servicio de la ciudadanía, forman parte del propio pueblo y su función esencial es la de garantizar el ejercicio de derechos y libertadas constitucionales.

 

Esta obviedad nos lleva a entender que la relación entre estos y el pueblo al que sirven debe ser, es imprescindible que sea de imbricación con el mismo.

 

El policía, sea este mujer u hombre, sabe que su realidad social es formar parte de la comunidad. Es indisociable su condición de la de ser vecino del barrio, padre o madre en el colegio de sus hijos, en el parque donde juegan éstos, en el supermercado o la tienda donde se encuentran con la gente.

 

Como parte integrante del pueblo al que se debe, interactúa como cualquier otra persona dentro de sus múltiples facetas sociales.

 

Sabe que el servicio público que realiza es en beneficio de la convivencia de la gente que forma parte de la realidad social a la que pertenece, compleja y diversa.

 

Como persona trabajadora se sabe dependiente de un salario y de unas condiciones de trabajo que busca mejorar. Pero no pierde de vista que como el resto de la clase trabajadora las mejoras en general que se reivindican y obtienen en diversos ámbitos también la benefician como a los demás (sanidad, educación, dependencia, pensiones…).

 

La convicción de que se es un trabajador o trabajadora y de que se forma parte del un colectivo más global que es la clase trabajadora donde se comparten conciencia y objetivos comunes es esencial para entender tu propia realidad.

 

Pero en el caso de Policía Nacional (no digamos ya en Guardia Civil) los sucesivos gobiernos han legislado de una u otra manera para mantener cierto aislacionismo de estos trabajadores respecto del resto de la sociedad.

 

Propiciando directa o indirectamente la idea de que se es diferente. De que se forma parte de otra realidad cuando no es así. Y a esto han contribuido los grupos que han fomentado el corporativismo y por tanto el aislacionismo.

 

Todo ello ha provocado que en la práctica el colectivo del CNP no haya sido capaz de avanzar en las mejoras laborales y de condiciones de trabajo (como si lo han hecho otras policías), salvo a fuerza de sentencias judiciales.

 

Y ello porque la vía de la negociación colectiva es prácticamente inexistente al estar aislados del resto de empleados y empleadas públicos.

 

En otros cuerpos policiales en los que se comparten objetivos con el resto del personal público, se han podido conseguir mejoras evidentes, con la unión que ello representa.

 

Recuerdo hace años cuando, para denegarnos el pago de festivos, o de turnos, o las noches y la peligrosidad nos decían que eran condiciones propias de policía y nos iba en el sueldo. Pero la lucha común con el resto de personal que trabajaba en la noche (técnicos informáticos por ejemplo) o a turnos (colegios, bomberos..) o en festivos (playas, vigilancia..) o con peligrosidad (jardineria con las motosierras o trabajos en altura….) hicieron que rompiéramos con el criterio que defendía la contraparte y sumáramos, desarmando sus argumentos y consiguiendo dicha retribución para todos en función de los grados de exposición y penosidad…

 

Un ejemplo de lo importante que es la unidad de la clase trabajadora también para la policía.

 

Hoy se plantea desde el SRP (Sindicato Reformista de Policía) en referencia al CNP la urgente necesidad de acabar con el aislacionismo de la Policía Nacional y su consideración como servidores públicos de la condición de trabajadores con igualdad de derechos que el resto, recuperando así las esencias de lo que fue en su día las líneas maestras del sindicalismo en Policía.

 

Es evidente que, si un sindicato como CCOO puede tener entre sus filas y responsables sindicales a policías locales, a mossos d’esquadra, a policías forales, a ertzainas, a policías del C.G.P. de Canarias, que en algunos casos han llegado a la Sria. General de las federaciones o incluso a las ejecutivas confederales, porqué no puede ser igual con Policías del CNP.

 

Se abre un tiempo importante de cambios. La experiencia de todos los que formamos parte de CCOO nos garantiza que tarde o temprano esto será así y nos avalan realidades sindicales en toda Europa.

 

Yo apuesto por esto! Debemos superar esta anomalía democrática.

sábado, 18 de julio de 2026

Un derecho llamado Libertad




Por Manuel J. Soler Martínez (*)


Desde la última década, los miembros del CNP, emplean unos términos muy distintos al usado habitualmente para distinguir a compañeros de profesión, utilizando la palabra “hermano” como si el padre común fuese el Ministerio del Interior, o en

términos religiosos, perteneciéramos todos a una misma familia. No se usan otras definiciones, como camaradas, para distinguir a quienes te acompañan y tratan de reunir el mayor número de trabajadores para un mismo fin, defender intereses comunes. El término libertad, es una palabra inusual entre los servidores públicos del Cuerpo Nacional de Policía, lo que indica que se nos desvía de las verdaderas razones y existencia del movimiento sindical de la clase trabajadora en este país, el sindicalismo de clase, donde se encuentran representados el resto de los trabajadores dependientes de la Administración General del Estado.


Otros trabajadores de la seguridad, policías locales y autonómicos, si lo han conseguido y saben sindicalmente que el sistema que tienen es válido para obtener reivindicaciones justas y legitimas mediante otro derecho fundamental, la negociación colectiva. Un mecanismo necesario de dialogo social para convenir salarios y condiciones de trabajo, lo que significa, alcanzar unas buenas relaciones laborales, inexistentes en el sistema sindical actual del CNP.


Estos léxicos que los representantes de afilados, ni usan, ni se les trata de inculcar a

sus afiliados cotizantes, impiden que haya una formación sindical seria y rigurosa en

sus bases. Tratan de dar otro tipo de formaciones cuyas consecuencias en estos días, ya se sabe en qué consisten, denunciar a políticos y al gobierno, caso de la Amnistía, en estos momentos de actualidad por la sentencia del Tribunal de la Union Europea. Actuaciones impropias de la función sindical, máxime cuando los policías debemos conocer la neutralidad política exigible.


La lucha por la libertad sindical es un valor supremo por el cual vale la pena sacrificarse. Es un mensaje fundamental del que hago uso desde la transición política en este país, convencido como servidor público, y en mi razón racional como

trabajador en una institución que como misión fundamental debemos grantizar los

derechos y libertades de los ciudadanos, nunca he obviado aplicar para el colectivo

policial, como parte de esa premisa constitucional.


Dos etapas bien diferenciadas hubo en esta transición, la primera 1984-1990, donde

la clase dirigente y los agentes sociales, compañeros-as sindicalista de CC. OO. y UGT, no dudaron dar un impulso a la democratización y la desmilitarización de un cuerpo de seguridad, en evitación se siguiera permitiendo hacer estragos en la población civil.


La segunda etapa la marcó, la promulgación del Real Decreto 991/2006, de 8 de septiembre, donde se pretende reorganizar el Ministerio del Interior, nuevamente bajola concepción de un cuerpo, denominado Nacional de Policía, para poner fin a la denominación Policía Nacional (con estructura y organización militar).


Se empieza a partir de estos cambios, a concebir entre sus miembros reciclados durante años anteriores qué, los derechos y libertades consagrados en la constitución, la libertad como derecho universal, eran y son prioridades en la función policial. Valores y principios impregnados en el colectivo por la clase política progresista, como objetivos: mantener la seguridad y el orden público, hacer respetar las sucesivas leyes que se iban promulgando y proteger a los ciudadanos y sus bienes en peligros y actos delictivos.


En estos momentos algunos representantes sindicales han perdido la condición de garantes instructores entre sus afiliados, como venía haciéndose valer a través de sus consignas estatutarias, congresos y asambleas. En la actualidad, algunos dirigentes entregados a formaciones políticas beligerantes contra el estado social y de derecho, no son buenos ejemplos. Por otra parte, el Ministerio del Interior, su Dirección General de la Policía, deben urgentemente poner en marcha, una formación que ponga freno a este deterioro cívico.


El compromiso sindical perfectamente diseñado para ir progresando en la conquista

de derechos y libertades sindicales en la policía, y con ello, poder conseguir la libre sindicación de sus afiliados que les permitan acceder y regirse como el resto de los funcionarios de la Administración General del Estado por el Estatuto Básico Empleados Públicos, y tener presencia en la Mesa de la Función Pública, bajo la guía imprescindible de los sindicatos de clase, es una obligacion de las formaciones democráticas para evitar la deriva existente.


Afortunadamente el pasado día 30 de junio, en el Congreso de los Diputados, se vivió una jornada histórica, el Diputado de Sumar, Enrique Santiago, registró una proposición de Ley que permitirá la Libertad sindical plena en CNP, la libre afiliación a sindicatos interprofesionales (de clase) y el derecho a la negociación colectiva . Un trabajo realizado y demandado por el Sindicato Reformista de Policías (SRP) quien, junto a las centrales CC.OO / UGT,lo han venido gestando y que ha servido para que la Eurocop, Confederación de Sindicatos de la Unión Europea, se pronuncie de forma inequívoca a favor de éste.


Es importante hacer ver, que el 28 de Julio de 2015, el partido popular, irrumpe de forma decidida para cambiar el rumbo de sindicatos corporativos casos SUP y UFP, que de forma histórica demandaban estos importantes derechos fundamentales recogido en la Proposición de Ley referida y que veremos en breve en el parlamento español, su exposición,debate y votación.


La Ley Orgánica 9/2015, de 28 de julio, de Régimen de Personal de la Policía Nacional, cercena el derecho a la libertad de libre a afiliación, a empleados públicos,trabajadores, que en definitiva somos los policías. Querer ser otra cosa, mantener un “estatus profesional” diferenciado por escalas y categorías, imponiéndose un sistema clasista sindical que se remonta a tiempos previos a la promulgación de la Ley orgánica 2/ 1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de 13 de marzo, durante todo este tiempo, ha sido un error. No demandar un cambio normativo legislativo para conseguir mejoras en todos los aspectos a los miembros de las FF.CC. Seguridad del Estado, a diferencia de otros gobiernos locales y autonómicos que si lo hicieron posible, es una prueba irrefutable.


Este estancamiento, ha conseguido que, en los momentos actuales la mayoría de las

organizaciones y sus representantes sindicales en el CNP estén vinculados a movimientos y formaciones conservadoras o de extrema derecha, al menos así se

demuestra de forma pública en manifestaciones conjuntas.Aparece la opción dinero,

acuerdo del 2018, “equiparación salarial” a cambio de crear una "revuelta perfectamente diseñada". No hay dudas, que se ha permitido alterar de forma interesada la vía de la conquista y derechos en el CNP por un ambiente de hostilidad que beneficia a sectores externos que potencian a éstas organizaciones corporativas que huyen de la pretendida reforma.


Se ha perdido capacidad reivindicativa por la falta de seriedad y la desorientación sindical en la defensa de los trabajadores. El insulto, la discrepancia, las denuncias en sedes judiciales se impulsan con la intención de amedrentar y disuadir a otros signos sindicales mas próximo al ciudadano y sus problemas.


Las nuevas generaciones, alumnos y futuros policías servidores públicos, deben saber que esos sentimientos de himnos y banderas forman parte de una estrategia diseñada por políticos conservadores que obvian el carácter civil del CNP. Es un desprecio a la historia de luchadores por la libertad sindical en ambos cuerpos estatales, a los expedientes, sanciones y privaciones de libertad que algunos hemos sufrido. Están consiguiendo la fragmentación sindical, propiciando seguir consignas de elementos vinculados a sectores extremistas, xenófobos, homófobos, racistas, fascistas, lo que implica, un retroceso en el reconocimiento de derechos individuales y colectivos de unos funcionarios públicos. La sociedad rechaza estos comportamientos.


Quiero llegar con un alegato dirigido a los compañeros de profesión y a miembros de la sociedad plural y diversa que entienden la necesidad de un cambio regeneración en el modelo policial y sindical, acudiendo a un luchador incansable, Labordeta, quienes sabemos en su recuerdo la intensa vida de entrega por su pueblo y, por quienes, como actualmente algunos servidores públicos, creemos en la esperanza que en breve podamos celebrar una nueva conquista en el Cuerpo Nacional de Policía: “Habrá un día en que todos al levantar la vista, veremos una tierra que ponga

libertad. Hermano, aquí mi mano será tuya mi frente. Y tú gesto de siempre caerásin levantar. Huracanes de miedo ante la libertad. Haremos el camino en un mismo trazado. Uniendo nuestros hombros para así levantar. Aquellos que cayeron gritando libertad….



(*) Fundador y Portavoz Nacional del Sindicato Reformista de Policías.

lunes, 13 de julio de 2026

El Consell quiere cambiar el modelo de Policía Local Valenciana "por la puerta de atrás"


PP y VOX utilizan una adición de enmiendas a la Ley de Acompañamiento para modificar profundamente la Ley de Coordinación de Policías Locales sin diálogo, sin consenso y sin convocar a la Comisión de Coordinación.

CCOO Policía quiere denunciar públicamente la forma en que el Consell pretende modificar una de las normas más importantes para las Policías Locales de la Comunitat Valenciana.

Cuando el pasado 4 de junio analizamos el Proyecto de Ley de Medidas Fiscales advertimos que no contenía ninguna modificación relativa a las Policías Locales. Sin embargo, en el último momento, mediante enmiendas de adición presentadas por PP y VOX, se pretende introducir una profunda reforma de la Ley 17/2017 de Coordinación de Policías Locales y de diversos decretos que regulan el acceso, la promoción, la movilidad y la organización de los cuerpos policiales.

Una reforma elaborada al margen de quienes representan a las Policías Locales

Lo más grave no es únicamente el contenido de las modificaciones.

Lo verdaderamente preocupante es que se pretende reformar toda la arquitectura normativa de las Policías Locales ignorando deliberadamente el principal órgano de participación y consulta previsto en la propia Ley.

La Comisión de Coordinación de Policías Locales, órgano en el que deben debatirse este tipo de reformas, no se reúne desde el año 2024, pese a que la Ley obliga a celebrar, al menos, dos reuniones cada año.

Hace más de dos meses CCOO solicitó nuevamente su convocatoria. Ni siquiera hemos recibido respuesta.

Mientras se mantiene bloqueado el órgano legal de participación, el Consell negocia estas modificaciones fuera de los cauces institucionales y las incorpora a través de la Ley de Acompañamiento, evitando un debate específico sobre el futuro de las Policías Locales.

Eso no es participación.
Eso no es transparencia.
Eso es legislar por la puerta de atrás.

Un régimen especial diseñado exclusivamente para Valencia

Las enmiendas incorporan un régimen singular para el Ayuntamiento de València que rompe con el modelo homogéneo que siempre ha inspirado la Ley de Coordinación.

Se habilita un sistema excepcional que permitirá, entre otras cuestiones, el acceso directo a categorías de Comisario y Comisario Principal mediante turno libre.

En la práctica se abre la puerta a incorporar mandos procedentes de otros cuerpos policiales o militares y a configurar procesos selectivos "a la carta", rompiendo los principios de igualdad y homogeneidad que deben regir en todas las Policías Locales.

Una reforma hecha a medida

Las modificaciones coinciden prácticamente con la propuesta que fue aprobada en la Mesa Técnica de Policía Local de València con el voto favorable del resto de organizaciones presentes y con el único voto en contra de CCOO.

Resulta difícil no concluir que parte de estas enmiendas responden más a intereses concretos de determinadas jefaturas policiales y del sindicato SPPLB que al interés general de las Policías Locales valencianas.

No es casualidad que, paralelamente, también se pretenda modificar la composición de la Comisión de Coordinación para incorporar al SPPLB pese a no ostentar la condición de sindicato más representativo en el ámbito autonómico.

Militarización y pérdida del modelo policial valenciano

Las enmiendas introducen además medidas que alteran profundamente el modelo actual:

  •   reserva de plazas para militares profesionales;

  •   posibilidad de acceso externo a puestos de mando;

  •   limitación de la edad máxima de acceso;

  •   autorización para que personal interino y en prácticas pueda portar armas;

  •   restricciones adicionales a la movilidad y a las permutas;

  •   reducción de competencias de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias

    (AVSRE), trasladando el protagonismo político al Conseller y a la Dirección General de Seguridad.

    A ello se suma la insistencia de VOX en incorporar competencias policiales relacionadas con la restricción del uso de prendas que oculten el rostro, trasladando al ámbito de las Policías Locales debates ideológicos completamente ajenos a los verdaderos problemas de la seguridad pública.

  • CCOO defenderá un modelo profesional, objetivo y transparente

    CCOO Policía no permanecerá impasible ante una reforma que afecta al acceso, promoción, movilidad y organización de miles de policías locales de la Comunitat Valenciana.

    Vamos a seguir toda la tramitación parlamentaria. Presentaremos las alegaciones que resulten necesarias. Analizaremos jurídicamente cada una de las modificaciones.

    Y, si finalmente se aprueban aquellas disposiciones que vulneren los principios constitucionales de igualdad, mérito, capacidad, seguridad jurídica o negociación colectiva, impulsaremos todas las acciones administrativas y judiciales que procedan.

    Porque el futuro de las Policías Locales no puede decidirse en despachos cerrados ni mediante enmiendas de última hora.

    Debe debatirse con transparencia, con participación y respetando a quienes cada día prestan servicio a la ciudadanía.

    CCOO Policía defenderá un modelo de Policía Local profesional, independiente, moderno y basado exclusivamente en los principios constitucionales de mérito, capacidad e igualdad, frente a cualquier intento de convertir la legislación en un instrumento al servicio de intereses particulares.