"MINYONS VALENCIANS - POLICIA VALENCIANA" blog per a la difusió de les noticies relacionades amb el mon de la SEGURETAT PÚBLICA des de gent de CCOO

miércoles, 27 de enero de 2021

En eso llegó ella. Y mando parar.

 


Por Julio Conesa


Siempre es necesario tener una visión de conjunto sobre los temas para poder abordarlos con objetividad.

Ver la línea del tiempo, el cronograma de lo acontecido para poder finalmente saber en qué momento y porqué sucedió.

Durante el primer gobierno del Botànic se abrieron unas importantes expectativas en materia de seguridad y emergencias. 

Después de muchos años demandando que se pusiera esta materia entre las prioridades de la Generalitat veíamos que se abrían las puertas, y a través del diálogo y la más amplia participación se trató de cumplir con los compromisos adquiridos.

Recordemos que los grupos que apoyaron el gobierno del Botànic, más Ciudadanos habían firmado en campaña electoral el compromiso por la elaboración de una nueva ley de coordinación de policía local, la adecuación legislativa de la ley a los tiempos, después de casi veinte años.

Y empezamos un proceso que nos llevó dos años de diálogo y negociación, gobierno, sindicatos, municipios, asociaciones de mandos, técnicos y expertos.

La Ley se aprobó en diciembre de 2017 y entró en vigor en enero de 2018. Iniciando entonces un proceso que debería desembocar en la elaboración de los decretos y reglamentos de desarrollo.

Se abordaba por primera vez la profesionalización total de las plantillas; la revisión de escalas y categorías; la consideración de estructuras de coordinación supramunicipales; la revisión y mejora de derechos; la deontología profesional y los comités de ética; la recuperación de la formación policial en colaboración con el ámbito académico; un modelo basado en la homogeneización hacia un diseño de políticas comunes en seguridad; se fijaban las bases para fomentar apoyo y colaboración inter-policial, análisis, planificación y actuación conjunta, etc.

La nueva Ley suponía un compromiso firme por el cambio de paradigma en la concepción, el funcionamiento y la idiosincrasia de la policía de la Comunidad Valenciana hacia una visión autonómica integral de la seguridad pública.

Desde el minuto uno, aquellos que veían peligrar privilegios, intereses (en ocasiones inconfesables), se aliaron contra la Ley.

Hubo que desarrollar un trabajo de pedagogía para explicar las bondades y perspectivas de mejora que el futuro deparaba, algunos nos implicamos a fondo.

Una Ley no desarrollada puede consolidarse y fortalecerse en su reglamentación posterior formando todo un cuerpo legislativo cohesionado, o puede ver frustradas sus pretensiones si se la empieza a bombardear con constantes sospechas de ineficacia o imposibilitando su desarrollo con una actitud pro-activa de boicot objetivo.

Y sí. Así fue. Es mi opinión personal, por supuesto. Pero sé que ampliamente compartida. Cuando llegó ella, mando parar.

Todo se había hecho en la legislatura anterior y había que revisarlo, porque si ella hubiera sido la responsable, nada de lo sucedido habría pasado.

Una única reunión tuve con ella. Bastó para comprobar (fue mi sensación y sigue siéndolo) que “los viejos fantasmas del pasado habían vuelto”.

Sí. La política de considerar la seguridad local valenciana como subsidiaria de los cuerpos estatales, porque esos, sí son policías de verdad.

La evidencia de que todo lo conseguido hasta ese momento podría irse al traste con un pésimo desarrollo de la Ley pesará sobre lo que queda de legislatura.

A partir de ese día, modificaciones sucesivas de la ley sin acuerdo, sin consenso, en ocasiones incluso absurdas, sólo para dar respuesta a la falta de un proyecto de futuro; para responder en el corto plazo a las demandas de parte, a los requerimientos de aquellos que boicotearon la Ley tras su aprobación en Corts con sólo 12 votos en contra.

Sinceramente. Se lo tienen que hacer mirar. Visto lo visto, no se pude hacer políticas de futuro sin programas de futuro. Cuando la política se ve desde la perspectiva de un gestor de lo cotidiano, el corto plazo se come las esperanzas de quienes sabemos que nada cambia de hoy para mañana, que debe haber proyectos, complicidades, compromisos y audacia. Nada de esto encuentro ahora en ella. No se cree lo que debe representar la policía local, el sistema valenciano de seguridad.

Hace falta, urge una remodelación del Govern. Una Conselleria de Interior en exclusiva. Algunas personas me tacharan de “corporativismo”, pero la complejidad del área de la seguridad, las emergencias, la protección civil en el ámbito autonómico escapa al trabajo administrativo de una Consellería al uso y requiere dedicación en exclusiva.


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