"MINYONS VALENCIANS - POLICIA VALENCIANA" blog per a la difusió de les noticies relacionades amb el mon de la SEGURETAT PÚBLICA des de gent de l'ambit de CCOO

sábado, 18 de julio de 2026

Un derecho llamado Libertad




Por Manuel J. Soler Martínez (*)


Desde la última década, los miembros del CNP, emplean unos términos muy distintos al usado habitualmente para distinguir a compañeros de profesión, utilizando la palabra “hermano” como si el padre común fuese el Ministerio del Interior, o en

términos religiosos, perteneciéramos todos a una misma familia. No se usan otras definiciones, como camaradas, para distinguir a quienes te acompañan y tratan de reunir el mayor número de trabajadores para un mismo fin, defender intereses comunes. El término libertad, es una palabra inusual entre los servidores públicos del Cuerpo Nacional de Policía, lo que indica que se nos desvía de las verdaderas razones y existencia del movimiento sindical de la clase trabajadora en este país, el sindicalismo de clase, donde se encuentran representados el resto de los trabajadores dependientes de la Administración General del Estado.


Otros trabajadores de la seguridad, policías locales y autonómicos, si lo han conseguido y saben sindicalmente que el sistema que tienen es válido para obtener reivindicaciones justas y legitimas mediante otro derecho fundamental, la negociación colectiva. Un mecanismo necesario de dialogo social para convenir salarios y condiciones de trabajo, lo que significa, alcanzar unas buenas relaciones laborales, inexistentes en el sistema sindical actual del CNP.


Estos léxicos que los representantes de afilados, ni usan, ni se les trata de inculcar a

sus afiliados cotizantes, impiden que haya una formación sindical seria y rigurosa en

sus bases. Tratan de dar otro tipo de formaciones cuyas consecuencias en estos días, ya se sabe en qué consisten, denunciar a políticos y al gobierno, caso de la Amnistía, en estos momentos de actualidad por la sentencia del Tribunal de la Union Europea. Actuaciones impropias de la función sindical, máxime cuando los policías debemos conocer la neutralidad política exigible.


La lucha por la libertad sindical es un valor supremo por el cual vale la pena sacrificarse. Es un mensaje fundamental del que hago uso desde la transición política en este país, convencido como servidor público, y en mi razón racional como

trabajador en una institución que como misión fundamental debemos grantizar los

derechos y libertades de los ciudadanos, nunca he obviado aplicar para el colectivo

policial, como parte de esa premisa constitucional.


Dos etapas bien diferenciadas hubo en esta transición, la primera 1984-1990, donde

la clase dirigente y los agentes sociales, compañeros-as sindicalista de CC. OO. y UGT, no dudaron dar un impulso a la democratización y la desmilitarización de un cuerpo de seguridad, en evitación se siguiera permitiendo hacer estragos en la población civil.


La segunda etapa la marcó, la promulgación del Real Decreto 991/2006, de 8 de septiembre, donde se pretende reorganizar el Ministerio del Interior, nuevamente bajola concepción de un cuerpo, denominado Nacional de Policía, para poner fin a la denominación Policía Nacional (con estructura y organización militar).


Se empieza a partir de estos cambios, a concebir entre sus miembros reciclados durante años anteriores qué, los derechos y libertades consagrados en la constitución, la libertad como derecho universal, eran y son prioridades en la función policial. Valores y principios impregnados en el colectivo por la clase política progresista, como objetivos: mantener la seguridad y el orden público, hacer respetar las sucesivas leyes que se iban promulgando y proteger a los ciudadanos y sus bienes en peligros y actos delictivos.


En estos momentos algunos representantes sindicales han perdido la condición de garantes instructores entre sus afiliados, como venía haciéndose valer a través de sus consignas estatutarias, congresos y asambleas. En la actualidad, algunos dirigentes entregados a formaciones políticas beligerantes contra el estado social y de derecho, no son buenos ejemplos. Por otra parte, el Ministerio del Interior, su Dirección General de la Policía, deben urgentemente poner en marcha, una formación que ponga freno a este deterioro cívico.


El compromiso sindical perfectamente diseñado para ir progresando en la conquista

de derechos y libertades sindicales en la policía, y con ello, poder conseguir la libre sindicación de sus afiliados que les permitan acceder y regirse como el resto de los funcionarios de la Administración General del Estado por el Estatuto Básico Empleados Públicos, y tener presencia en la Mesa de la Función Pública, bajo la guía imprescindible de los sindicatos de clase, es una obligacion de las formaciones democráticas para evitar la deriva existente.


Afortunadamente el pasado día 30 de junio, en el Congreso de los Diputados, se vivió una jornada histórica, el Diputado de Sumar, Enrique Santiago, registró una proposición de Ley que permitirá la Libertad sindical plena en CNP, la libre afiliación a sindicatos interprofesionales (de clase) y el derecho a la negociación colectiva . Un trabajo realizado y demandado por el Sindicato Reformista de Policías (SRP) quien, junto a las centrales CC.OO / UGT,lo han venido gestando y que ha servido para que la Eurocop, Confederación de Sindicatos de la Unión Europea, se pronuncie de forma inequívoca a favor de éste.


Es importante hacer ver, que el 28 de Julio de 2015, el partido popular, irrumpe de forma decidida para cambiar el rumbo de sindicatos corporativos casos SUP y UFP, que de forma histórica demandaban estos importantes derechos fundamentales recogido en la Proposición de Ley referida y que veremos en breve en el parlamento español, su exposición,debate y votación.


La Ley Orgánica 9/2015, de 28 de julio, de Régimen de Personal de la Policía Nacional, cercena el derecho a la libertad de libre a afiliación, a empleados públicos,trabajadores, que en definitiva somos los policías. Querer ser otra cosa, mantener un “estatus profesional” diferenciado por escalas y categorías, imponiéndose un sistema clasista sindical que se remonta a tiempos previos a la promulgación de la Ley orgánica 2/ 1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de 13 de marzo, durante todo este tiempo, ha sido un error. No demandar un cambio normativo legislativo para conseguir mejoras en todos los aspectos a los miembros de las FF.CC. Seguridad del Estado, a diferencia de otros gobiernos locales y autonómicos que si lo hicieron posible, es una prueba irrefutable.


Este estancamiento, ha conseguido que, en los momentos actuales la mayoría de las

organizaciones y sus representantes sindicales en el CNP estén vinculados a movimientos y formaciones conservadoras o de extrema derecha, al menos así se

demuestra de forma pública en manifestaciones conjuntas.Aparece la opción dinero,

acuerdo del 2018, “equiparación salarial” a cambio de crear una "revuelta perfectamente diseñada". No hay dudas, que se ha permitido alterar de forma interesada la vía de la conquista y derechos en el CNP por un ambiente de hostilidad que beneficia a sectores externos que potencian a éstas organizaciones corporativas que huyen de la pretendida reforma.


Se ha perdido capacidad reivindicativa por la falta de seriedad y la desorientación sindical en la defensa de los trabajadores. El insulto, la discrepancia, las denuncias en sedes judiciales se impulsan con la intención de amedrentar y disuadir a otros signos sindicales mas próximo al ciudadano y sus problemas.


Las nuevas generaciones, alumnos y futuros policías servidores públicos, deben saber que esos sentimientos de himnos y banderas forman parte de una estrategia diseñada por políticos conservadores que obvian el carácter civil del CNP. Es un desprecio a la historia de luchadores por la libertad sindical en ambos cuerpos estatales, a los expedientes, sanciones y privaciones de libertad que algunos hemos sufrido. Están consiguiendo la fragmentación sindical, propiciando seguir consignas de elementos vinculados a sectores extremistas, xenófobos, homófobos, racistas, fascistas, lo que implica, un retroceso en el reconocimiento de derechos individuales y colectivos de unos funcionarios públicos. La sociedad rechaza estos comportamientos.


Quiero llegar con un alegato dirigido a los compañeros de profesión y a miembros de la sociedad plural y diversa que entienden la necesidad de un cambio regeneración en el modelo policial y sindical, acudiendo a un luchador incansable, Labordeta, quienes sabemos en su recuerdo la intensa vida de entrega por su pueblo y, por quienes, como actualmente algunos servidores públicos, creemos en la esperanza que en breve podamos celebrar una nueva conquista en el Cuerpo Nacional de Policía: “Habrá un día en que todos al levantar la vista, veremos una tierra que ponga

libertad. Hermano, aquí mi mano será tuya mi frente. Y tú gesto de siempre caerásin levantar. Huracanes de miedo ante la libertad. Haremos el camino en un mismo trazado. Uniendo nuestros hombros para así levantar. Aquellos que cayeron gritando libertad….



(*) Fundador y Portavoz Nacional del Sindicato Reformista de Policías.

No hay comentarios:

Publicar un comentario